INICIO -> PRIMEROS AUXILIOS

 

INTRODUCCIÓN

         A lo largo de nuestra vida, son múltiples las ocasiones en que una persona puede encontrarse ante una situación de emergencia frente aun accidentado: en casa, en el trabajo, en la carretera, etc...

          En estas situaciones es fundamental adoptar una serie de medidas básicas e inmediatas antes de que los Servicios Médicos Especializados se hagan cargo de la víctima. De esta actuación previa puede depender en gran medida la evolución posterior o incluso la vida de la misma. Por lo tanto, se debe tener un actitud activa ante una emergencia, acompañada de los conocimientos mínimos necesarios.

          Para evitar agravar o empeorar las lesiones que sufre un herido, sólo haremos aquello de lo que estemos totalmente seguros, siendo imprescindible el conocimiento y aprendizaje de las técnicas básicas de PRIMEROS AUXILIOS, que aplicaremos a los distintos tipos de lesiones, procesos y accidentes en los que podamos actuar, y que veremos a lo largo de este módulo. Fundamentalmente aquellos más relacionados con las condiciones de trabajo y sus riesgos asociados, aunque no se pueda hacer referencia expresa a todos.

          Para todos los casos siempre tendremos en cuenta cuáles son los objetivos fundamentales de los PRIMEROS AUXILIOS:

 

 

Pautas Generales de Actuación

          ACTITUD y ACTUACIÓN PREVIA A LA VALORACIÓN

1.- Tranquilidad: Hay que actuar con rapidez pero sin nerviosismo. Mantener la calma y transmitir serenidad.

2.- Hacerse una composición de lugar. Actuar según el siguiente orden:

 

          VALORACIÓN PRIMARIA

          Con ella se pretende descartar la existencia de una amenaza inminente para la vida del accidentado:

         En el siguiente capítulo se desarrolla tanto la valoración de estos aspectos como las técnicas de reanimación cardiopulmonar a aplicar cuando los mismos estén alterados.

 

          VALORACIÓN SECUNDARIA:

         Una vez hecha la valoración primaria y haber asegurado el mantenimiento de las funciones vitales, se debe buscar la existencia de otras lesiones.

         Tranquilizar al accidentado, e informarle que se va a revisar por orden las distintas partes de su cuerpo:

 

 

Técnicas básicas de Reanimación Cardiopulmonar

         La respiración y la circulación sanguínea son dos funciones vitales, cuya afectación o en el peor de los casos, detención, van a ser un problema inmediato para la supervivencia. Si el oxígeno no llega adecuadamente al cerebro (3-5 min. sin recibir oxígeno) las células cerebrales se pueden dañar irreversiblemente.

         Una vez que se detiene la respiración, el corazón podrá seguir latiendo entre 2 y 5 minutos, a partir de los cuales se parará afectado por la falta de oxígeno. Si es el corazón el que se para primero, por ejemplo: (Ataques cardíacos) a los 30 segundos se detendrá también la circulación.

         Pero antes de actuar, deberemos saber cómo reconocer si una persona inconsciente respira o no, si su corazón lote o se ha parado, mediante la Valoración Primariq que ya se ha visto en el anterior capítulo, y que incluía:

Valorar el estado de consciencia

Valorar la respiración

Valorar la circulación

EL ESTADO DE CONSCIENCIA

          Hablar con la víctima, sacudirla los hombros o pellizcarle con suavidad, para determinar si está consciente o inconsciente.

          Si la victima RESPONDE a estímulos (habla, se queja, se mueve): Preguntar que es lo que ha sucedido, buscar signos de hemorrageas y/o shock, y llevar a cabo la exploración secundaria en busca de lesiones.

          Si la victima NO RESPONDE, está incosciente. Entonces. hay que pedir ayuda y rápidamente, comprobar si está respirando.

IMPORTANTE nunca abandonar a la victima para pedir ayuda.

 

 

LA RESPIRACIÓN

         Antes de valorar si el accidentado respira o no deberemos realizar las siguientes maniobras: colocar la cabeza hacia atrás para evitar que la lengua, al estar la persona inconsciente, se vaya hacia atrás y tapone las vías respiratorias. También habrá que despejar las posibles materias extrañas con las que nos podamos encontrar (secreciones, vómitos, sangre, etc...).

Maniobras para despejar las vias respiratorias

         ~ Afloje los vestidos y limpie la boca.

         ~ Tienda de espaldas a la víctima, si es posible, y afloje sus ropas alrededor del cuello, pecho y cintura. Con un dedo o un pañuelo limpie la boca de restos de vómitos, sangre, dentaduras postizas, etc...

 

         ~ Incline la cabeza hacia atrás e
intente restablecer la respiración.

         ~ Doble hacia atrás la cabeza lo más posible, sosteniendo al mismo tiempo la nuca con una mano. Los orificios nasales deben quedar dirigidos hacia arriba.

         ~ Con la mano libre, lleve la mandíbula inferior hacia arriba y adelante hasta que toque la mandíbula superior. Si la respiración no se restablece, debe practicarse la respiración artificial.

         ~ Posición correcta.
    Cuando la nariz apunta hacia arriba, la lengua no obstruye el conducto respiratorio y la respiración puede restablecerse espontáneamente.

         Una vez aplicadas las técnicas para despejar las vías respiratorias comprobaremos la respiración del accidentado:

         Mire si su pecho sube y baja.
         Escuche y sienta en su mejilla la salida de aire por la boca y nariz de la víctima.
         Acerque un espejo a la boca de la víctima.

 

         Si el accidentado respira. Inmediatamente le colocaremos en la POSICIÓN LATERAL DE SEGURIDAD (PLS). Esta posición pretende evitar que la lengua obstruya el paso del aire, y si se produden vómitos o secreciones, que éstos puedan salir por la boca, evitando que se intruduzcan en las vias aereas y causen mayores problemas.

 

POSICIÓN LATERAL DE SEGURIDAD

 

         Si el accidentado no respira. Hay que comenzar inmediatamente la respiración artificial, por el método de BOCA a BOCA, y de BOCA-NARIZ, que se detallan a continuación.

 

TÉCNICA DEL "BOCA A BOCA"
         1. Manteniendo la cabeza bien echada hacia atrás, comprima la nariz (sobre su parte blanda), con los dedos índice y pulgar de la mano que sujeta la frente.
         2. Coja aire, abra su boca y aplíquela alrededor de los labios del accidentado; a continuación, sople dos veces seguidas en el interior de la boca del accidentado, el tórax se eleva, y desciende cuando deja de insuflar
         3. Ahora, compruebe el pulso para determinar si el corazón de la víctima sigue latiendo.

         Si tiene problemas para sellar sus labios alrededor de los de la víctima, o hubiese heridas que dificultan el contacto hermético boca a boca, se puede aplicar la respiración artificial por el método "boca a nariz".

 

        Los pasos son los mismos que para el "boca a boca", con la diferencia de que en el "boca a nariz", cerraremos la boca de la victima y soplaremos por la nariz.

 

LA CIRCULACIÓN SANGUINEA

         Cuando el accidentado, además de no respirar y estar inconsciente, se le observa que está muy pálido, carece de pulso en la muñeca y cuello, tiene las pupilas dilatadas y no se detecta latido cardíaco, es muy probable que se haya producido una parada del corazón, debiendo proceder a practicar, además de la respiración artificial boca a boca, el masaje cardíaco externo.

         Para comprobar si el corazón sigue latiendo, tomaremos el pulso.

COMO SE TOMA EL PULSO
     Para contar las pulsaciones:
Con un reloj con segundero, cuente las pulsaciones durante 30 segundos y multiplique el resultado por 2.
      Para tomar el pulso radial:
Se aplica la punta de dos o tres dedos sobre la muñeca en la base del pulgar y se aprieta ligeramente.
    Para tomar el pulso carotideo:
Se aplica la punta de los dedos en la parte lateral del cuello sin apretar demasiado.

         El pulso se palpa mejor en la muñeca, en el lado del pulgar (pulso radial) y en el lado del cuello por debajo de la mandíbula (carótida).

         El pulso carotideo es, con frecuencia, más fácil de encontrar, cosa que debe recordarse si hay que actuar rápidamente.

PULSACIONES NORMALES:

Adultos 60/80 Veces/minuto
Niños 90/100 Veces/minuto
Bebes 100/140 Veces/minuto

 

        Si nos cercioramos de que el accidentado no tiene pulso carotideo, esto significa que su corazón ha dejado de bombear sangre, y por tanto, hay que iniciar inmediatamente el bombeo artificial mediante la técnica de masaje cardíaco.

 

TÉCNICA DE MASAJE CARDÍACO

       Tumbado el accidentado boca arriba, el socorrista se coloca como se ha indicado anteriormente para la respiración artificial, liberándolo de cualquier elemento de opresión (cinturones, corbata, etc...).
           Aplicar la parte posterior de la palma de una mano (el talón) sobre el esternón a unos cuatro o cinco centímetros por encima de la boca del estómago. La palma de la otra mano se colocará sobre la de la primera.

Se ejerce una presión fuerte, brusca y vertical sobre el pecho, a un ritmo aproximado de una compresión por segundo (60 compresiones por minuto).

        Después de cada presión, esta debe suprimirse para permitir que la caja torácica, por su elasticidad, vuelva a su posición de expansión.

        Si la víctima es un niño o un lactante, la presión será menor (bastará con dos dedos o una sola mano) y el ritmo de compresione será de cien a ciento diez veces por minuto.

       Lo ideal es que una persona realice la respiración boca a boca y otra, al mismo tiempo, el masaje cardíaco, comenzando por efectuar dos o tres insuflaciones rápidas seguidas para continuar con la siguiente pauta:

         5 compresiones esternales 1 insuflación

         5 compresiones esternales 1 insuflación y así sucesivamente.

 

     Si es un solo socorrista el que presta auxilio, comenzará con la respiración boca a boca, realizando dos insuflaciones rápidas seguidas, para continuar:

15 compresiones esternales 15 compresiones esternales

2 insuflaciones 2 insuflaciones

         Así se continuará hasta la recuperación (se le colocará en la posición lateral de seguridad) o fallecimiento del accidentado.

 

HEMORRAGIAS

          Una hemorragia es una de las emergencias más importantes con las que nos podemos encontrar. La sangre circula por el interior de los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), a lo largo de todo el organismo. Cuando algún vaso sanguíneo se rompe, la sangre sale de su interior y se origina una hemorragia.

Las hemorragias pueden ser:
Arteriales
         La sangre sale de la herida "a borbotones", y a modo de golpes que coinciden con los latidos del corazón
Venosas
         La sangre sale de forma continuada

 

Externas
         Cuando vemos la sangre a través de una herida (por ejemplo, cuando nos hacemos un corte).
Internas
         Cuando NO vemos la sangre debido a que ésta queda oculta en el interior del organismo (por ejemplo, después de recibir un golpe violento en el abdomen).

         Inicialmente la hemorragia causa debilidad, pero si no es controlada a tiempo, finalmente podrá aparecer un cuadro de Shock o incluso la muerte del herido.

          Cuando se produce una hemorragia, el propio organismo se encarga de reparar el vaso sanguíneo que se ha roto, formando un "tapón" o coágulo en la herida, con el fin de que cese la hemorragia. Esto mismo es lo que hacemos en el caso de las hemorragias externas, en donde se comprime la herida y se eleva la zona lesionada con el fin de reducir la presión con la que la sangre llega a la herida.

 

ACTUACIÓN

         Tranquilizar al accidentado.

         Evitar que la víctima no está expuesta al peligro que ha ocasionado la hemorragia. (Proteger).

         Evitar que el accidentado permanezca de pie, ya que si se marea se podría caer al suelo y golpearse, ocasionándose una lesión adicional.

         De inmediato, aplicar presión con la mano directamente sobre la herida; en cuanto se pueda, colocar sobre la herida gasas, compresas estériles u otros elementos, siempre que estén limpios.

         Cuando la hemorragia se produzca en las exUemidades, las mantendremos elevadas por encima del nivel del corazón, con el objeto de reducir la presión con que la sangre llega ala herida.

         Si la hemorragia no se detiene a pesar de aplicar la presión directa, aplicaremos otros métodos antes de que llegue la ayuda médica: "vendaje compresivo", torniquete, o cualquier otro método que pueda garantizar una fuerte presión sobre la zona afectada.

 

         El uso del "Torniquete" produce el mismo efecto que el vendaje compresivo, pero puede tener graves efectos secundarios, por lo que es aconsejable que sea utilizado únicamente por personal experimentado.

 

 

HERIDAS

         Para "CURAR" la herida, hemos de seguir ordenadamente una serie de pasos:

 

 

FRACTURAS

         Se denomina fractura a la rotura en la continuidad del hueso. Las fracturas pueden producirse, bien en el lugar del impacto, o bien a cierta distancia de éste. Pueden ser roturas limpias o astilladas. Pero la clasificación que tiene mayor importancia en la evaluación inicial de una fractura es la que hace referencia ala integrid9d de la piel y tejidos blandos adyacentes:
Fracturas cerradas
         Son aquellas en que la piel que rodea a la fractura no está dañada.
Fracturas abiertas
         Son aquellas en las que además del hueso, la piel también se rompe.

Signos y síntomas de sospecha de una fractura

Ejemplo de Fractura en tibia v peroné.

         ACTUACIÓN:

 

         CÓMO INMOVILIZAR

      Se utilizan básicamente dos TÉCNICAS para inmovilizar una supuesta fractura

  1. Una, más sencilla, es la utilización del propio cuerpo de la victima que sirve como soporte de la inmobilización, con pañuelos en forma de vendas, pañuelos triangulares (cabestrillos), etc...
  2. Otra técnica, más compleja, requiere la utilización de elementos rigidos o férulas, como soporte de la inmobilización, pueden servir: tablillas, periódicos o revistas enrolladas, tubos de cartón etc.

          En cada situación tendremos que OPTAR por el método más factible, si bien, en muchos casos y dependiendo de dónde nos encontremos, la mejor inmovilización va a consistir en NO MOVER al accidentado. Nos limitaremos a esperar la llegada del personal especializado.

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